Fuentelespino de Haro recrea su tradicional festejo del Día del Señor

Octubre de 1.855, en Fuentelespino de Haro (Cuenca).  La epidemia de cólera comienza a entrar en el hogar de las casas de esta Villa labriega que perfectamente se ha reproducido con sus enseres en la planta baja de La Casa Museo “Miguel Lucas de Iranzo”. El hogar de las encaladas casas de La Mancha era esa estancia de la vivienda donde se encendía el fuego. Un espacio usado como cocina, comedor, fuente de calor y lugar de reunión donde se contaban historias, se transmitía la experiencia, el conocimiento y las anécdotas que habían ocurrido en el día.

Cuenta una de esas leyendas históricas transmitidas a la luz de un candil, que a mediados de ese mes de 1.855, uno de los hombres jóvenes del pueblo enferma y tras padecer durante varios días vómitos, descomposiciones, calambres y fiebres altas, muere por agotamiento físico y deshidratación. Después de esa muerte, se suceden otras, hasta llegar a contabilizarse 13 pérdidas humanas. Las gentes del pueblo se sienten desprotegidas, angustiadas, entristecidas y con miedo. Unos buscan al médico, otros recurren al sacerdote y otros se reúnen junto al alcalde de la Villa en la Plaza Mayor, en el lugar donde se encuentra la primera piedra de la Iglesia de San Pedro, que aún se conserva en el exterior y que está fechada en el año 1.664.

Los vecinos son críticos con el alcalde que no consigue atajar con los medios civiles la epidemia y tras la asamblea convienen ponerse en manos de la Providencia Divina y solicitar al Párroco sacar la Custodia bajo palio y procesionarla por todas las calles del pueblo, como si del Día del Corpus Christie se tratara para así ser protegidos de la enfermedad.  El Párroco se resiste ante esta decisión popular ya que debe pedir permiso previo a las Autoridades Eclesiásticas, pero las gentes insisten que no pueden esperar, llegando incluso a amotinarse ante la puerta de la Iglesia para obtener tal gracia, ya que temen que las muertes continúen avanzando, que el pueblo termine siendo un despoblado como Geliberte y que la historia se repita de nuevo.

 

El día 27 de octubre de 1.855 y con autorización Papal, sus gentes engalanan las calles para recibir al Señor. Sacan colchas y mantones, ponen mesas decoradas con labores de ganchillo y bolillos, cojines, alfombras y demás relicarios y se disponen a recibir con Fe la Gracia Divina en un ambiente de recogimiento en el que se encuentran invadidos por emociones encontradas que van desde el dolor a la esperanza. Días después de este Sagrado acontecimiento, el alcalde de la Villa lanza un pregón dando por zanjada la epidemia en el pueblo y todo vuelve a la normalidad, los mujeres a sus labores y los agricultores a sus campos.

En la actualidad, en las calles de la Villa, existen dos puntos de obligada visita que conmemoran esta tradición que ya cuenta con 166 años de historia: la piedra que ha permanecido de la antigua iglesia del Siglo XVII que se encuentra en el exterior y que fue testigo de la promesa que realizó el pueblo de Fuentelespino de Haro. Una piedra sobre la que se puede reproducir el signo de la Señal de la Cruz mientras se pide con Fe la gracia que deseas recibir. Y una placa de bronce conmemorativa, obra del escultor Julián Barrios y que se encuentra en la fachada de la Casa Museo “Miguel Lucas de Iranzo” recientemente inaugurada este año de Pandemia Mundial por su alcalde D. Benjamín Prieto y donde ya comienza a ser costumbre entre los emprendedores que llegan a La Mancha conquense, buscar a la persona que lleva puesta la mascarilla para que les dé suerte en los negocios.

 

Este año, el Santísimo Corpus Christie volverá a procesionar bajo palio por las calles de Fuentelespino de Haro como manda la tradición, el sacerdote espera el día mirando al cielo, como los agricultores cuando esperan su cosecha y los vecinos del pueblo se amotinarán mañana, día 27 de octubre, en la puerta de la Iglesia a la espera de que salga por sus calles la Custodia bajo palio y luzca más que el sol. Acompañará en estos Actos Religiosos y Tradicionales la Banda de Música de Mota del Cuervo, diferentes Hermandades del territorio, la Orden del Camino de Santiago y todos aquellos que quieran unirse a este encuentro de Acción de Gracias, Fe, Tradición y Hermandad. ¡Viva Fuentelespino de Haro y su Día del Señor!

Yolanda Martínez Urbina.